¿Cómo superar el miedo al ridículo y a la opinión de los demás?

Supongamos que tu meta, tu mayor deseo es ser actor o actriz, has estudiado; sabes a qué puertas debes tocar, te motiva verte subido a un escenario, tienes un plan sobre cómo llegar a conseguir tu primer papel; sin embargo, algo te impide moverte.

Puede ser que para avanzar a nivel profesional, debas pararte delante de 10 ó 12 personas en una junta directiva pero te la pasas saboteando inconscientemente tus oportunidades de ascender.

O eres un excelente poeta, te encantaría recitar tus obras, tus poemas de amor serían la delicia de quienes los oigan, pero no te animas a dar el paso para que esto suceda por timidez o miedo al qué dirán.

¿Qué te parece que tienen en común estas tres aspiraciones?

Cuando el miedo al ridículo nos paraliza, nos impide avanzar, crecer y llegar a ser esa persona que seríamos si usáramos todo nuestro potencial. En la vida, desde la infancia, todos hemos sido alguna vez el blanco de las burlas o risas de los demás. Cuando tenemos la suficiente autoconfianza, lo sobrellevamos sin más complicaciones. En cambio, hay personas que generan una fobia paralizante.

¿Desde cuándo tienes miedo?

Por lo general, nuestros miedos, vienen de lejos. Quizás no recordemos el momento exacto en que decidimos que no nos expondríamos más al juicio de los demás. Precisamente esta es la causa del miedo al ridículo: haber recibido excesivas críticas, duros comentarios sobre nuestro comportamiento, burlas despiadadas  por nuestra forma de vestir o hablar… Si de pequeños no hemos recibido las “afirmaciones” necesarias para contrarrestar las burlas, si al ir llorando por las humillaciones recibidas, en lugar de recibir amor por parte de nuestros padres o educadores, recibimos un: ¡NO SEAS TONTO! Además de humillados, nos sentimos ahora ¡TONTOS! El paso siguiente fue recluirnos en nosotros mismos, para evitar la crítica y la humillación, y todo esto derivó en una baja autoestima.

¿Qué queremos evitar?

  • Que la gente se ría de nosotros.
  • Hacer algo fuera de lugar, de acuerdo con lo que nosotros creemos que los demás considerarán fuera de lugar.
  • Ser tomados por tontos o ignorantes.
  • Ser juzgados por los demás.
  • Que no lleguemos a gustarle a todo el mundo.
  • Quedar expuestos por un error o acción a destiempo.
  • Llamar la atención de los demás.

¿Cómo evitarlo?

1. Primero, debemos ser conscientes, que las demás personas, tienen sus mentes llenas de sus propios problemas. Nosotros no somos su centro de atención. La gente camina pensando en sus asuntos. Por lo tanto, te propongo que te sientes en una plaza, y hagas una prueba. Ponte dos calcetines de distinto color. Uno rojo y uno verde. ¡No valen dos de colores muy parecidos! ¡Anímate! Verás que si te sientes incómodo, siempre puedes comenzar a caminar, y tus pantalones ocultarán tus calcetines El propósito de este experimento es: estar sentado en una plaza, con una pierna puesta sobre la otra, dejando que se vea la diferencia de colores de tus calcetines. Quédate así media hora, y en una libreta, apunta cuánta gente se detuvo a mirarte, cuántos te miraron sin detenerte, qué te dijeron, y cuántos ni siquiera te miraron.

2. En la vida, la gente se ríe de distintas cosas. Y se ríe por distintos motivos. Esos motivos muchas veces están dentro de tu mente. Tú bien podrías decir simplemente, “Hasta luego, Don Clodoaldo”, y que la otra persona se parta de la risa. Jamás sabrás ni podrás controlar TODOS los motivos por los que los demás se ríe, por eso, prueba con alguien que tengas confianza, e intenta comenzar a hacerle reír. Dile que quieres que NO se ría. Pero busca un arsenal de chistes bien graciosos a los que no se pueda resistir. Reúnete con ese amigo una vez por semana simplemente para reír.

3. Otro ejercicio que puedes hacer, por ejemplo, si estás en un atasco, en la cola del cine, en la sala de espera donde hay mucha gente. Mira a los demás disimuladamente, y anota mentalmente aquellas cosas graciosas, cómicas, ridículas, extravagantes que tienen, pero se muestran tranquilos… Procura ver que es natural que la gente se enfrente a situaciones de este tipo, sin tan siquiera mirar a los lados para ver si los demás los están señalando con el dedo.

4. Otra forma de solucionar este miedo es visualizar una situación en la que nos sentimos tremendamente ridículos. Solo y relajado, cierra los ojos y recuerda esa situación. Nadie más que tú la está viendo, no puede hacerte daño porque forma parte del pasado, no puede verla nadie más. Entonces, analiza, qué fue lo que te hizo sentir mal. ¿Diste un traspié, te dio hipo cuando todos estaban en silencio, te preguntaron tu opinión y tartamudeaste? Entonces, visualiza esa situación y hazle algunos cambios. Por ejemplo imagina que todos los demás van vestidos de payasos, o que todos tienen hipo al mismo tiempo. Y ahora RIE, RIE, RIE A CARCAJADAS.

5. Y finalmente, imagínate una situación en la que te equivocas, en la que normalmente te sientes mal, y en lugar de “elegir” ese comportamiento, elige, en tu mente, con todos los detalles que puedas ver, comportarte de otra forma. Reírte de la situación, no dar explicaciones, no pedir disculpas, rechazar que eres un fantoche. Prueba todos los comportamientos nuevos que te puedas imaginar, todas las situaciones que en el pasado te hacían sentir incómodo, te paralizaban. Así tu mente tendrá nuevas formas de comportamiento para usar en esos momentos. Ejercitándote a diario, lo superarás.

La mejor medicina contra el miedo al ridículo es aprender a reírnos de las situaciones, aprender a reírnos de nosotros mismos. Reprimirse es dañino para nosotros, tanto a nivel emocional como a nivel físico. Por eso, te sugiero que asimiles que alguna vez los demás se reirán, que alguna vez tropezarás, que alguna vez te agarrará hipo. No podemos controlar todo lo que nos pasa, y paralizarnos, evitar esas situaciones no es la solución. La mejor respuesta es ver la situación desde otros ángulos y plantear nuevas alternativas de conducta.

Que Dios te dé sabiduría para vencer todos tus miedos. Ten la cordialidad de visitar el sitio web: http://elpoderdetusmetas.com

Luis Carlos Lamadrid, investigador científico de la mentalidad positiva.

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Acerca de luiscarloslamadrid

Soy Licenciado en Ciencias de La Comunicación. Me obsesiona el tema de la motivación y la superación personal. Sería capaz de hablar, leer y escribir infatigablemente sobre ese tema. Me he ganado la vida como blogger, pero quiero más salud, dinero y amor. Siento la obligación de ser ambicioso y, por eso, he creado un blog en wordpress.
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4 respuestas a ¿Cómo superar el miedo al ridículo y a la opinión de los demás?

  1. Jaime dijo:

    Me has ayudado mucho gracias :)

  2. Noe dijo:

    aaaaaaaaaaaaaaai lo ame,muchas gracias por esto! encerio:’) Lo voy a hacer a tooodo

  3. Diego Badilla dijo:

    Me has ayudado bastante, muchisimas gracias!!

  4. Mariana dijo:

    me encanto!!! muchas gracias, ahora a reirme mas de la vida :D y a practicar todo lo que dices. ohhhhhhhhhhhhhhh siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii =)

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