Estos tiempos requieren esfuerzos sostenidos, constancia, perseverancia y dedicación a fondo si de verdad queremos surgir como personas, familias y países de triunfadores.
Necesitamos imperiosamente romper con el círculo light (forma de conducta contemporánea que aplica la ley del menor esfuerzo) para salir adelante, y sólo se puede lograr a través de la fe espiritual que se convierte en una serie de acciones incesantes para alcanzar una trascendental meta.
A un grupo de jóvenes se les preguntó: “¿Quién había sentido flojera aguda?“, y se les pidió que levantaran la mano, la mitad lo hizo, la otra mitad no la levantó porque tenía “flojera”.
Actualmente, nuestro más importante e inmediato desafío es sacudirnos de la pasividad y el aletargamiento, los cuales son los síntomas más notorios de la mediocridad y de no querer salir de nuestra “zona de comodidad”. Ya tendremos tiempo para descansar el día que nos digan: “Descanse en paz, secula seculorum, amén”.
No hay propósito más digno que realizar una tarea bien hecha, renunciar a trabajar es renunciar a ser creativo, a ser colaborador de la creación, me imagino que si un ser humano no trabaja, no enfrenta desafíos, no tiene obstáculos por superar, y si además recibe sin esfuerzo su alimento, a este clase de personas se le hace más daño que beneficio.
El ser humano es un auténtico milagro porque posee la capacidad de efectuar grandes obras, gracias fundamentalmente a su esfuerzo creador. El secreto del éxito está dentro de cada ser humano, así como después de partir por la mitad una manzana de manera longitudinal, invariablemente encontraremos una estrella de cinco puntas, así en el interior de cada uno de nosotros llevamos la estrella del éxito, la energía necesaria para alcanzar todo aquello que nos propongamos. Dejando a un lado la postergación y sacudiéndonos de la flojera, concretaremos nuestras intenciones y alcanzaremos nuestros sueños.
“Las mentes, lo mismo que los cuerpos, caen a menudo en un estado de debilidad y baja forma física y mental, provocados por el mero exceso de comodidad”, declaró el prominente literato Charles Dickens, autor de la novela Oliver Twist. Rechacemos la pereza porque es una infamia y elijamos el trabajo continuo y el optimismo para obtener los resultados que deseamos en nuestras vidas.
Que Dios te dé más energía y vitalidad para que luches por tus sueños porque tú eres un ganador. Ten la caballerosidad de visitar este sitio web: http://tinyurl.com/7qra8lp
Luis Carlos Lamadrid, investigador científico del pensamiento positivo.












