¿Cuánto dinero te has propuesto ganar como parte de tus objetivos?

Una de las preguntas que se hace la gente con mayor frecuencia cuando habla de la ley de la atracción es: “¿Puedo atraer con mi manera de pensar los ingresos que desee?” La respuesta es contundente: “¡Sí, eso es absolutamente cierto!”

Tus ingresos dependen de la mentalidad que tienes. Cuanto más positivos sean tus pensamientos y emociones, más sabio te volverás y encontrarás la forma de aumentar tus ingresos de un modo inevitable.

En efecto, sin conocer tus circunstancias personales, tu profesión, país de residencia o situación financiera actual, puedo aseverar, sin temor a equivocarme, que tus ingresos presentes son el resultado de tus pensamientos dominantes y las creencias en las que has enfocado tu mente hasta el momento.

Todos estamos recibiendo los ingresos que nos queremos ganar. Quizás no es lo que quisiéramos, lo que esperábamos ganar, o lo que habíamos planeado ganarnos, pero es lo que creemos que merecemos.

Antes de apresurarte a negar rotundamente lo que te digo, quiero que leas los siguientes párrafos, porque estoy convencido que al final de ellos, habrás llegado a la misma conclusión: la elección sobre nuestros ingresos no es del mercado o de la economía reinante, ni de nuestro empleador o nuestro jefe inmediato. Es nuestra decisión.

Todos tenemos la posibilidad de determinar nuestros ingresos; tanto empresarios, como vendedores que trabajan con base en comisiones, o empleados que determinan los ingresos que desean generar al ejercitar su libertad de decidir cómo y en qué invierten su tiempo. Lo triste es que frente a esta gran elección que todos tenemos, muchas personas optan por aceptar una remuneración que no les permite vivir el estilo de vida que quisieran gozar.

En su libro Secretos del vendedor más rico del mundo, el autor Camilo Cruz comenta que decidió hacerle la siguiente pregunta a un grupo de empresarios y profesionales independientes que asistían a uno de sus seminarios: “¿Cuántos de ustedes creen que les están pagando lo que valen?” Ninguno de ellos levantó la mano ni respondió de manera afirmativa.

De hecho, después de escuchar las respuestas, el Dr. Camilo Cruz pudo percibir dos cosas: primero, que todos sentían que no recibían lo que creían merecer, y segundo, que aún así, la mayoría de ellos no estaba haciendo nada al respecto. Ostensiblemente, muchos de ellos pensaban que no había nada que pudieran hacer y se habían resignado a su suerte.

Es sencillo: los ingresos o el salario que cada persona obtiene van en proporción directa al valor que su trabajo agrega a la economía. Ésta es la que determina cuál es la retribución apropiada por nuestros servicios, experiencia y conocimiento, y establece que ciertas personas, de acuerdo con su trabajo, ganen cinco dólares por hora y otras ganen un millón de dólares al año.

Si estableciéramos una escala de ingresos entre estas dos cantidades -cinco dólares por hora y un millón de dólares al año- descubriríamos que la gran mayoría de nosotros nos encontramos en algún punto intermedio. Dónde nos encontramos es algo sobre lo cual nosotros tenemos más control del que creemos poseer. Tanto la persona que gana cinco dólares la hora como la que gana quinientos dólares la hora, se encuentran justo donde desean encontrarse.

A pesar de que es el mercado el que establece esta escala de salarios, somos nosotros los que decidimos dónde queremos encontrarnos en dicha escala. Todos nosotros, consciente o inconscientemente, no sólo nos encargamos de poner un precio, un valor, a nuestro trabajo -llámalo salario, sueldo o comisiones-, sino que nos encargamos de anunciarle al mercado dichas expectativas, y al hacerlo, estamos comunicándole que ese es el valor que deseamos atraer.

¿Cuánto vale tu trabajo: 200, 500, 10.000 dólares semanales…?
Ya sea que lo sepas o no, cada uno de nosotros lleva una etiqueta de precio invisible. La persona que gana doscientos dólares semanales se ve a sí misma devengando esa cantidad y no se ve ganando más de esa cifra.

Esta persona anónima quiere ganar más, pero su visión interna acerca de sí misma es la de alguien que sólo gana doscientos dólares semanales. Su autoestima, creencias, valores y pensamientos dominantes son los de una persona que espera ganarse esa cantidad. Lo mismo ocurre con aquella que gana diez mil dólares semanales. Ella ha determinado que esa es la cantidad que desea ganar. Se ha preparado para lograrlo. Se ha visualizado recibiendo esa cifra. Espera obtenerla, y por lo tanto, su etiqueta invisible tiene ese precio.

El Dr. Camilo Cruz le preguntó a un joven que trabaja en una farmacia cuánto ganaba. Con aire de pesadumbre y resignación le respondió: “ocho dólares por hora”. Camilo le preguntó si eso era lo que él quería ganar.

– ¿Te alcanza para vivir como verdaderamente deseas vivir?”
– “No”, fue su respuesta. “A duras penas me da para sobrevivir”
– “Entonces, ¿por qué te has resignado a aceptar ese pago por tus servicios? ¿Qué haces realizando una actividad que no te retribuye de la manera que lo deseas?”

Muchas personas pueden argumentar que ellas no tienen ningún control sobre el precio que el mercado ha asignado como pago por una hora de su tiempo. Y mientras piensen de esa manera no pueden pretender atraer más de lo que ahora reciben.

Así que tómate el tiempo necesario para determinar cuánto deseas ganar, basado en tus objetivos y metas, tus sueños y lo que te apasiona hacer. Posteriormente, determina qué actividades en tu oficio o profesión te garantizarán dichos ingresos y toma la decisión de concentrarte en ellas. Identifica también que tareas realizas actualmente en tu trabajo que no pagan dicha cantidad y que posiblemente te están robando tu tiempo y elimínalas de tu rutina diaria.

Ten la caballerosidad de visitar este sitio web: http://tinyurl.com/7qra8lp

Luis Carlos Lamadrid, investigador científico del desarrollo personal.

Acerca de luiscarloslamadrid

Soy Licenciado en Ciencias de La Comunicación. Me obsesiona el tema de la motivación y la superación personal. Sería capaz de hablar, leer y escribir infatigablemente sobre ese tema. Me he ganado la vida como blogger, pero quiero más salud, dinero y amor. Siento la obligación de ser ambicioso y, por eso, he creado un blog en wordpress.
Esta entrada fue publicada en Alcanzar Metas, Alcanzar Objetivos, Coaching, Desarrollo Personal, Dinero, Exito Personal, Ley de la Atracción, Lograr objetivos, Motivación Personal, Productividad Personal, Riqueza, Superación Personal y etiquetada , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s